CEMAG: Crónica de un atropello gubernamental

Por Aníbal Palacios B.

 

Artículo censurado por el mensuario Tere Tere en su edición de marzo 2017

La fortaleza de una institución se cimienta sobre la responsabilidad, la constancia, la credibilidad y el efectivo compromiso social labrado a través del tiempo, y el CEMAG, próximo a cumplir 50 años, es hoy por hoy –junto con el CEA- una de las instituciones más sólidas y de mayor prestigio en la comunidad zamorana. Es una especie de axioma, por tanto no necesita ser demostrado, sin embargo, el pasado 11 de febrero de 2017, la comunidad zamorana puso en evidencia esa fortaleza cuando envolvió al CEMAG en un manto de protección ante el atropello de la alcaldesa del Municipio Zamora quien pretendió desalojar a la Institución de su propia sede, con la arbitrariedad, la arrogancia y el desafuero que otorga el poder político mal ejercido.

El pasado jueves 9 de febrero del año en curso, aproximadamente a las 9 de la mañana, un vehículo de la Policía Nacional Bolivariana, con tres funcionarios, bloqueó la entrada del Centro Excursionista Manuel Ángel González (CEMAG). Intrigado, Oscar Muñoz, presidente de esta organización civil, preguntó qué ocurría y un agente policial respondió que esperaban a un funcionario de la Alcaldía. Media después Muñoz insistió en saber qué pasaba y les solicitó que se retirasen de la entrada ya que la obstaculizaban. El conductor consultó y movilizó el vehículo un par de metros, luego se marcharon. A la 1:00 pm, ya no fue un vehículo policial sino seis y no se quedaron en la entrada sino que irrumpieron en el estacionamiento con la coctelera encendida en su techo aunque sin la intemperancia de las sirenas; no hacía falta. Esta vez eran dieciocho los policías que salieron de sus unidades y nuevamente Oscar Muñoz, esta vez visiblemente preocupado, volvió a preguntar qué estaba ocurriendo. Un oficial le respondió que esperaban a un representante de la Alcaldía que vendría a conversar al respecto, y comenzaron a fotografiar el perímetro. Diez minutos más tarde llega una persona y se reúne con los efectivos policiales, Muñoz se acerca, se identifica y le exige explicaciones sobre la presencia intempestiva de la policía en las instalaciones del CEMAG. El funcionario se identificó como asistente del Síndico Procurador Municipal y señaló que se había firmado un decreto que suprimía el comodato del CEMAG y se entregaban las instalaciones a la Policía Nacional Bolivariana. Oscar Muñoz le informa que esta edificación pertenece a la Gobernación de Miranda y no a la Alcaldía de Zamora. El funcionario duda ante una situación que aparentemente desconocía y expone que de cualquier manera había tres escenarios para resolver este inconveniente: 1) Compartir la sede con la Policía. 2) Buscar otra sede al CEMAG para que el cuerpo policial ocupe totalmente el lugar. 3) Ubicar a la Policía en otra sede. Los funcionarios policiales, en una actitud más conciliadora decidieron retirarse del lugar. Seguidamente, y con mucho acierto, Oscar Muñoz prendió la alarma y declaró al CEMAG en emergencia.

El efecto Bacon o la Teoría de los seis grados
A las cinco de la tarde Oscar Kahara Villanueva publicó una nota en el Facebook de la institución (Más de 1400 seguidores). Denunciaba el acoso por parte de la Alcaldía y lanzaba un SOS a la comunidad zamorana. ¡Inundó las redes! La información se propagó de inmediato como uno de esos incendios forestales que suele apagar el CEMAG, sin participación de la Alcaldía, por cierto. Twitter, Facebook, Instagram, Periscope y cuanta red social exista por allí sirvió de vaso comunicante y en cuestión de pocas horas miles de ciudadanos e instituciones de todo el país se solidarizaban con el CEMAG. Existe una teoría conocida como de Los Seis Grados (o efecto Kevin Bacon) que señala, a grandes rasgos, que cada persona conoce por lo menos a seis más, por lo cual si se difunde un mensaje en un universo de cien personas y estos se comunican con sus amigos, diez mil recibirán la información. Internet y las redes sociales sólo agilizan el proceso. Si alguien dudaba de su validez el CEMAG demostró su certeza. Paralelamente Oscar Muñoz se movía en otros escenarios; se comunicó telefónicamente con Miguel Benavides y José Manuel Milano para informarles del problema y ambos mostraron sorpresa y preocupación. Prometieron interceder en busca de una solución al conflicto. Otros amigos del CEMAG elevaron el problema a otras instancias y conversaron con el concejal Cruz Ortiz y con Aurora Morales, Presidente de la Asamblea Legislativa del Estado Miranda, una vez le explicaron qué representa la institución, la diputada prometió que investigaría sobre la situación y comunicaría su respuesta.
El día viernes, a las 11 de la mañana seis vehículos policiales irrumpen nuevamente en la sede del CEMAG; Oscar Muñoz invita a los funcionarios a conversar en la Oficina, cinco de ellos entran, indican que esperan a la alcaldesa, quien llegó media hora más tarde. “Bienvenidos a su sede” es su altanero saludo tomando en cuenta que estaba en casa ajena. Explica que requiere el espacio para un contingente de treinta o cuarenta policías que conformarán un cuadrante de seguridad en la zona. No vino a dialogar sino a imponer su decisión. Oscar Muñoz y Yolanda Crespo intentan explicarle que su actitud es un atropello a la institución y el CEMAG rechaza su arbitrariedad. Los ánimos se exaltan, la alcaldesa se altera y dice que no hablará más porque va a rescindir el comodato y llamar a la Guardia Nacional para que tome las instalaciones y se las entregue a la Policía Nacional; “esto queda expropiado”, finaliza. Encolerizada, abandona la sala y al salir observa que David García llega al lugar. La Alcaldesa, al verlo, retorna a la Oficina, comienza a tomar fotografías a los presentes y grita golpeteando la pared con su mano: “…vayan buscando sus documentos de esto…la Guardia vendrá hoy mismo”.
A todas estas, el conflicto ya es vox populi y de las redes sociales pasa a la calle, la gente comienza a llegar a la sede a expresar su solidaridad. Ex miembros de la institución, Grupos Scout, Voluntarios de Defensa Civil, Bomberos, ONG ambientalistas, estudiantes de Escuelas, Liceos, Institutos Universitarios a quienes el CEMAG ha asesorado en sus tareas y tesis de grado, organizaciones culturales, sociales, deportivas, vecinales y políticas, todos se acercan y manifiestan su perplejidad ante lo que está ocurriendo y ofrecen su apoyo incondicional, de la tertulia surge la idea de convocar una Asamblea Popular para el día siguiente, sábado 11, a las 4 de la tarde y se procede a informar a la comunidad a través de las redes sociales. Pese a la premura la asistencia fue masiva, y entre los acuerdos resaltantes estuvo la del concejal Alexander Pertuz de solicitar en la próxima Sesión del Concejo Municipal que el CEMAG fuese declarado Patrimonio cultural y ambiental del Municipio Zamora.

La politización de los problemas sociales
La presencia de los concejales y otros dirigentes políticos llevó a algunos funcionarios de la Alcaldía a expresar que el CEMAG había politizado el conflicto cuando es exactamente lo contrario. David García, por ejemplo, es representante del Gobernador en el Municipio y era su deber conocer qué estaba ocurriendo con una instalación que pertenece a la gobernación, tan simple como eso. De un tiempo a esta parte los funcionarios gubernamentales, de todo nivel, se han dedicado a politizar los problemas de las comunidades en lugar de enfrentarlos y solucionarlos. Esta actitud genera unas consecuencias distintas a las que buscan porque pierden espacios sociales al no dar respuesta a las contrariedades que sufre la población. El conflicto en sí es político por cuanto la alcaldesa se ampara en unas prerrogativas políticas circunstanciales y abusa de ellas. Cuando el CEMAG contacta con dirigentes como José Manuel Milano, Miguel Benavides, Cruz Ortiz y Aurora Morales, está buscando una solución política al conflicto, claro que sí, pero dentro de la esfera gubernamental, conscientes de que en la actitud de la alcaldesa no había espacios para el diálogo. Y es la disposición de la diputada Morales y el concejal Ortiz lo que pone freno al atropello. Los demás apoyos políticos vinieron después, por sí solos, y son pertinentes, por lo demás. En la solución de la crisis, entonces, hubo un componente político formado en parte por los dirigentes gubernamentales, hay que admitirlo. Sin ponerse de acuerdo, cada cual por su lado y a su manera, dirigentes de uno y otro lado se unieron a la comunidad cemagtica en la búsqueda de soluciones, y en tiempo perentorio; el resto lo hizo la comunidad entera que enfrentó y rechazó el comportamiento ilegal, abusivo y arbitrario de la alcaldesa. Es pertinente destacar que si bien el despliegue policial era intimidante por su dimensión, la actitud de los funcionarios siempre fue respetuosa hacia la institución.

Patrimonio cultural
Por iniciativa de Alexander Pertuz, en la Sesión de Cámara del 14 de febrero de 2017 los concejales declararon al Centro Excursionista Manuel Ángel González (CEMAG), y sus instalaciones, Patrimonio Cultural y Ambiental del Municipio Zamora. En un emotivo acto en el que intervinieron todos los ediles hubo a su vez el Derecho de Palabra de Luis Martínez, expresidente del CEMAG, y Mariana Ereipa, periodista y destacada ambientalista aldeana quien en un conmovedor discurso expresó: “Venimos con el corazón en la mano para solicitar que detengan este atropello”… Su emotividad hizo lagrimear algunos ojos y los aplausos del público asistente más que a sus palabras agradecían el inmenso, tierno, sensible y estremecedor componente sentimental que su cuerpo entero reflejaba al hablar. Gracias Mariana.

Apoyo institucional
Además de los cientos de personas que individualmente se acercaron a la sede a expresar su sólido respaldo a la institución y las miles que lo hicieron a través de las redes sociales, el CEMAG ha recibido el incondicional apoyo de instituciones como el CEA, a quien consideramos nuestro hermano mayor, Ecosendero, las Niñas que Siembran, Parroquia Católica Beato Manuel Domingo y Sol de la Urbanización la Rosa, Biblioteca Don Luis y Misia Virginia, Artegua, la Fundación Ambiental Amigos del Camino la Red de Patrimonio Cultural del Estado Miranda y la Asociación de Vecinos de La Campiña, entre tantas. Por esta razón no extrañamos la ausencia de los dirigentes de ASOPUEBLO, pero dado el respeto y la consideración que una vez le tuvimos nos hubiese gustado verlos allí, apoyando al CEMAG en su lucha contra el atropello del cual era víctima. Seguro estamos de que en otra época, y en las mismas circunstancias, se hubiesen solidarizado activamente con la institución, pero los tiempos cambian, y algunas organizaciones también, y eso lo respetamos.

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