El “Dr. Ramón Alfonzo Blanco” la trascendente y dinámica historia de un liceo

  Por Aníbal Palacios B. La década de los cincuenta constituye el período más importante de la historia de la educación en Guatire; en ese breve lapso se fundaron las tres instituciones escolares más representativas y emblemáticas de la población: El Grupo Escolar Elías Calixto Pompa (1950), El Liceo Dr. Ramón Alfonzo Blanco (1951) y […]

 

Por Aníbal Palacios B.

La década de los cincuenta constituye el período más importante de la historia de la educación en Guatire; en ese breve lapso se fundaron las tres instituciones escolares más representativas y emblemáticas de la población: El Grupo Escolar Elías Calixto Pompa (1950), El Liceo Dr. Ramón Alfonzo Blanco (1951) y el Colegio Santa  María Goretti (1952).

Son tres conceptos distintos orientados a un mismo objetivo: la satisfacción de las necesidades educativas de la comunidad. El Grupo Escolar Elías Calixto Pompa, estaba enmarcado en la política de masificación de la educación básica de alta calidad programática concebida durante el primer mandato de Rómulo Betancourt. El plantel fue una promesa de Betancourt al pueblo de Guatire, que se lo solicitó en un acto público realizado en la plaza 24 de Julio, meses después de la toma de posesión de su cargo en 1945, pero la obra la culminó Pérez Jiménez luego del derrocamiento de Rómulo Gallegos. Este plantel terminó con la disgregación escolar entre varones y hembras que hasta entonces estudiaban en colegios distintos. Las damas en la Escuela Federal Padre Puerto, ubicado en la avenida Miranda en un local que pasó a ser sede del Club Social y donde hoy está una mueblería: Los caballeros en la Escuela Federal Narvarte, también en la calle Miranda, en un local que luego ocupó el Hospital Santa Marta luego de abandonar su sede de El Placer,  y hoy es la sede de un banco. Los otros dos colegios corresponden a iniciativas privadas; una laica (el liceo Dr. Ramón Alfonzo Blanco) y otra religiosa (el Colegio Santa María Goretti), que rápidamente calaron en la comunidad y por décadas llenaron el vacío educacional existente en Guatire, Guarenas, Araira y Caucagua.

La razón existencial del liceo Dr. Ramón Alfonzo Blanco

El Liceo nace en el año 1951 por iniciativa del maestro Narciso Simón Rodríguez Guevara, ante la necesidad que tenía la cada vez más creciente población estudiantil aldeana de continuar estudios de bachillerato en la zona, dado que los liceos más cercanos estaban ubicados en Caracas y la mayoría de las familias no contaban con recursos económicos suficientes para enviar a sus hijos a la lejana capital. A Rodríguez Guevara no le requirió mucho esfuerzo convencer a los líderes de la comunidad guatireña; entre los más entusiastas estuvo Guillermo Jugo, comerciante, autodidacta afecto a las nuevas filosofías existenciales de la época, quien apoyó el proyecto y motivó a colegas y allegados. Podemos decir que cual Fuenteovejuna, la población en su totalidad puso su granito de arena para cristalizar la idea, conscientes de la importancia del proyecto que abría nuevas perspectivas de formación educativa para los jóvenes. En Araira, Caucagua y Guarenas también hubo motivación, porque las carencias eran las mismas, de allí que en la matricula escolar se observaran muchos estudiantes de esas localidades. De hecho Daniel Romero, en un artículo publicado en la edición N° 24 de Tere Tere (Octubre de 2002) señala que por iniciativa de estudiantes, padres y representantes y el gobierno municipal, no fue sino hasta 1959 cuando se comenzó la educación media en Guarenas de la mano del profesor Luis Gustavo Chacón. No  hubo  ningún inconveniente en seleccionar el nombre del liceo; el doctor Ramón Alfonzo Blanco, médico, investigador, humanista, políglota, reconocido intelectual y respetado líder de la comunidad fue homenajeado en vida por una población agradecida de sus servicios. Tampoco  hubo objeción alguna a su designación como Director, aunque pronto declinó el cargo y en su lugar fue nombrado el joven bachiller Manuel Ángel González y finalmente el gestor de la idea, profesor Rodríguez Guevara.

Pioneros

Entre los docentes que dieron inicio al nuevo Liceo se encontraban el propio Dr. Alfonzo Blanco, Castellano y Literatura; Abelardo Cuadra, docente nicaragüense llegado a estos lares huyendo de Anastasio Somoza, inglés; Dr. Héctor Cancino, Historia Universal; Lic. Alicia Rosas, Física; Dr. Rafael Azopardo, Biología; Manuel Ángel González, Castellano y Literatura y luego Biología; Vicente Milano, Historia Universal; Josefina Grippa, Geografía; Gustavo Churión, Química; Casto Felipe Mijares, Castellano y Literatura; Francisco Mujica, Educación Artística, y Narciso Simón Rodríguez Guevara, Matemáticas; todo un trabuco. También se incorporaron como docentes algunos exalumnos del plantel como Humberto Robledo, Formación Social Moral y Cívica; Pedro García, Historia de Venezuela;  Rogelio Palacios, Física y Ángel Rengifo.

Entre los alumnos fundadores de la nueva institución podemos mencionar a Eduvigis Oramas, Juan Pittol Oses, Manuel Hernández Rosas, Gustavo D´León, Temístocles Hernández, Félix Mendoza, Nana Pacheco, Ángela Mendoza, Ely Guillermo Jugo, Eduardo Beltrán Rico y Ada Olivier.

Luego se sumaron Freddy Grippa, Pedro Guadarrama, Francisco Manzo, Henry Leroux, , Ronnie Leroux, Francia Moreno, Fanny Reina, Beatriz D´Leau, José Luis Ferro, Pilar Oramas, Janeth Manrique, Josefina Nena Reverón, Luis Jaspe, Pedro García, Luis González Porto, Gilberto Useche, Floridelia Hernández, Margarita González, Rafael Guaramato, Francisco Delgado, Jesús María Sánchez, Providencia Rodríguez, Nelly Olivier, Marta Oses, Humberto Robledo, Gonzalo Grippa, Ercilia Teresa Lobo, Freddy Delgado Daló, Heriberto Oramas, Luis Enrique Moreno, Régulo García, Gaetano Colicio, Enma Lucía Pinto, Marcial Peña, Eduardo Martus, y Pablo Emilio Regalado.

Desde Guarenas se incorporaron Ángel Rengifo, Elio Bolívar, Héctor Silva, Melecio Vilera, Pablo Emilio García, Ángel Urbina, Aquiles Rodríguez, Luis Ernesto Vera, Granella Porrello, Alberto Sequín Vera, Yaneth Monique, Rosa Aponte, las hermanas Galván, Petra Censual, Rafael Rojas, Ángel Valera, Mariano Di Gregorio, Jorge Ullanda y Miguel Hernández, entre otros.. Nos atrevemos a afirmar que todo estudiante nacido en Guatire, Araira y Guarenas entre 1935 y 1955 fue formado en el liceo Dr. Ramón Alfonzo Blanco. Esto da una idea cabal de la importancia que tuvo esta institución en el forjamiento del futuro de estos jóvenes y el fortalecimiento social y económico de estas comunidades.

Pilar, guía y mentor del Liceo

Mención especial merece Narciso Simón Rodríguez Guevara; nacido en Ocumare del Tuy el 29 de Octubre de 1923, llegó a Guatire luego de prestar servicio militar e ingreso a la Escuela Narvarte como Maestro no Graduado y en 1950 se incorporó al recién fundado Grupo Escolar Elías Calixto Pompa. Gestor de la creación del Liceo, Rodríguez Guevara fue su Secretario y Coordinador Administrativo y Académico y años más tarde su Director, pero también fue su alumno, y no dejó escapar la oportunidad de obtener su título de bachiller. Eduvigis  Oramas lo recuerda como un estudiante inteligente, aplicado, solidario con sus compañeros y sumamente preocupado por la  calidad de la enseñanza. En principio, en el liceo Dr. Ramón Alfonso Blanco se cursaba hasta 4° año y había que terminar el bachillerato en Caracas; esto hizo Rodríguez Guevara junto con otros compañeros. Pedagogo innato y poseedor  de amplios conocimientos, Rodríguez tomó para sí la cátedra de Matemáticas y suplía con facilidad y soltura la ausencia de otros profesores; de allí que dictara clases de Inglés, Historia Universal, Castellano y Literatura, Geografía de Venezuela y Formación Social, Moral y Cívica. La vida del Profesor Rodríguez Guevara giraba en torno al Liceo, y cuando éste cerró su ciclo al abrir sus puestas el liceo Juan José Abreu, también comenzó a decaer la salud de este insigne docente tuyero que para complacencia de la comunidad zamorana decidió radicarse en Guatire.

Sedes

Una vez realizados los trámites de rigor  ante el Ministerio de Educación, se buscó un local para su funcionamiento y ninguno más apropiado que el de la calle Miranda, que ocupara hasta el año anterior el colegio Narvarte. Este plantel había cesado sus actividades académicas para dar paso al Elías Calixto Pompa. El local, propiedad del comerciante Pedro Augusto Rodríguez, sirvió de asiento inicial al recién creado liceo Dr. Ramón Alfonzo Blanco durante su primer año y luego albergaría en su seno al Hospital Santa Marta, institución que también andaba errante luego del inexplicable cierre de su sede ubicada en El Placer. Los muchachos del Liceo fueron a parar a la casa de los Lander en la calle Monagas, en lo que para entonces se conocía como Barrio Abajo y hoy como Barrio Plaza. Allí estuvieron hasta 1959, luego se mudaron a la calle Bolívar, al pie de Candilito, en la casa de los Machado y en 1963 el Liceo se trasladó nuevamente a la calle Miranda donde permaneció hasta su cierre. Los espaciosos salones de la vieja casa de José Pinto Pilo permitieron ubicar cómodamente los tres cursos (hasta tercer año) y los mejores laboratorios de Biología, Física y Química con que contara liceo alguno en toda Caracas y Miranda, en el decir de los Supervisores del Ministerio de Educación. Allí se exhibió también el esqueleto de la ballena que fuera rescatada en Carenero por alumnos y profesores y que se constituyó en símbolo de toda la comunidad zamorana.

En 1970 abrió sus puertas el Liceo Juan José Abreu; la población había crecido y se requería más espacios físicos para albergar a sus estudiantes; es entonces cuando comienza a declinar el liceo Dr. Ramón Alfonzo Blanco. Los objetivos por los que había sido creado 20 años antes habían sido satisfechos satisfactoriamente, como pueden dar fe miles de araireños, guatireños, guareneros y barloventeños. Cierto que se resistió a desaparecer, pero las circunstancia se impusieron y con la frente en alto el Liceo dio pasó a la educación pública. Era un Liceo privado, pero no todos pagaban por la sencilla razón de que no todos podían hacerlo. Recibían un pequeño subsidio de la Gobernación de Miranda, que después le fue retirado, pero subsistió porque los docentes no cobraban; vocación llamaban entonces a esa pasión por enseñar.

 

 

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4 comentarios

  1. Muu bueno tu articulo Anibal!

  2. Juana Martinez B.

    Hermosos recuerdos guardo del Liceo y de sus profesores, en especial de Narciso Simón, quien tenia una personalidad única:Honesto, sencillo y autentico, me encantaba conversar con el, sabía de todo un poco y nunca te dejaba con la duda, amaba la institución, la cuidaba y mantenia siempre impecable, recuerdo las horas maravillosas que pasaba en los laboratorios fascinada con todo lo que había, recuerdo una colección de mariposas hermosas, la ballena. Era un liceo donde había gente comprometida con la vocación del trabajo bien realizado, excelentes docentes, a todos ellos mis respetos y muchas gracias.

  3. Aníbal Palacios

    Cierto. Tres eminentes profesores con tres metodologías distintas de enseñanza, lo cual convierte la pedagogía en una actividad dinámica que trasciende el momento.
    Gracias por tu comentario.

  4. Carlos Quero Delgado

    Bellísimos recuerdos del Liceo privado “Ramón Alfonzo Blanco”, trabajé con Historia Documental y Crítica en quinto año de humanidades, (+ -, 1 ,965), siendo estudiante del Instituto Pedagógico de Caracas en la especialidad de Geografía e Historia. A los profesores Manuel Ángel Gonzáles, Narciso Rodríguez y Casto Felipe Mijares, los recuerdo como docentes comprometidos con esta institución. La época cuando se concebía el ejercicio de la educación (docente), como un apostolado.

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