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La plaza principal de Guatire no se llama Plaza Bolívar; es más, Guatire no tiene plaza Bolívar. La plaza que todos conocemos frente a la iglesia, con la estatua pedestre de El Libertador, es la Plaza “24 de Julio”.
Su nombre no es caprichoso; todo lo contrario, tiene un profundo significado histórico que enaltece el gentilicio guatireño, La estatua de Simón Bolívar que allí admiramos en su doble rol de Legislador y Guerrero fue adquirida por colecta pública por todo el pueblo de Guatire en el año 1930.
ANTECEDENTE PATRIMONIAL La plaza de Guatire no tuvo nombre hasta finales de los años veinte del siglo pasado. Ubicada exactamente en el lugar que hoy ocupa el feo e inútil estacionamiento de la Alcaldía, la plaza era un pequeño lugar de encuentro, con una fuente en su centro y sembrada de àrboles, flores y palmeras; bordeada por una empalizada inicialmente, èsta fue luego sustituida por una estructura de hierro, en lugar de la fuente se colocò un faro, y se arreglaron las caminerìas. Por iniciativa de Antero Muñoz, comerciante guatireño de la época con gran ascendencia en la población, se logró que el municipio Zamora del estado Aragua donara a Guatire un busto de Ezequiel Zamora. De Villa de Cura lo enviaron a Caracas, y de allí, en una carreta, lo trasladaron a nuestra población; a partir de ese momento la plaza pasó a conocerse como “Plaza Zamora”. ANTECEDENTE POLITICO El 5 de mayo de 1929 hubo un alzamiento en Guatire contra la autoridad gomecista; la conspiración fracasó, pero en el enfrentamiento murió el Jefe Civil, Luis Ostos, y un funcionario policial. A los alzados se les persiguió y luego de su detención fueron enviados a la rotunda. A partir de ese momento Guatire cayó en desgracia para el gobierno de Juan Vicente Gómez. Para el año 1930, con motivo del Centenario de la muerte del Libertador, Juan Vicente Gómez, entre otras disposiciones, como regalo al país canceló la deuda externa, y ordenó que cada pueblo de Venezuela tuviese una plaza con un busto o una estatua del padre de la Patria, que sería financiada por el Estado. Cuando las autoridades guatireñas solicitaron el busto de Bolívar que correspondía a nuestra población, se les negó la petición, por alzaos. LOS HECHOS Ante esta negativa, los honorables ciudadanos guatireños no se quedaron con los brazos cruzados, y decidieron que la negativa de ayuda oficial no era motivo suficiente para que Guatire no rindiera un homenaje a Bolívar, y decidió solicitarle a la población una colaboración para adquirir una réplica de la Estatua de Bolívar. El 24 de julio de 1930 se constituyó una Junta que conformaron el doctor Ramón Alfonso Blanco, el padre Jacinto Soto, el doctor Manuel Hernández, Elías Centeno, Antero Muñoz, Régulo Rico y Pablo Antero Muñoz, entre otros, quienes acordaron la inauguración de la Estatua, el mosaico de la plaza ’24 de Julio’, sus barandas y la construcción -a futuro- de un hospital que llevaría por nombre ‘Santa Marta’, ciudad donde murió el prócer. Fue un acto de resistencia pacífica activa contra el gomecismo, y toda la comunidad participó en el mismo. Elías Centeno, describió el momento de la siguiente manera: “…Con este gesto correspondió Guatire a la negativa que se le hiciera, reconquistando así de manera insólita su derecho a ser un pueblo venezolano. No con fondos nacionales, sino con el dinero del pueblo...” El 17 de diciembre de 1930, con un solemne acto público, Guatire conmemoró los cien años de la muerte del Libertador. HECHOS RECIENTES Años después, en 1995, el Alcalde Arístides Martínez pretendió quitar esa estatua de la plaza “24 de Julio” y enviarla a Araira, para sustituirla por una estatua ecuestre. Otra movilización de la comunidad impidió que la arbitrariedad del Alcalde se impusiera por sobre el sentimiento popular que defendió un símbolo de gran importancia en la historia local, porque representa una demostración de resistencia precisamente a las arbitrariedades de los gobernantes. Aníbal Palacios
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