Vivencias de tradición: Las boinas azules. 41 años del accidente aéreo donde viajaba el Orfeón Universitario UCV

Por Miguel Alciro Berroterán.- Cuando los acontecimientos son inolvidables y sorprendentes, perduran los sentimientos, expresiones y recuerdos. El pasado año 2016, se conmemoraron los 40 años del accidente donde perdieron la vida los integrantes del Orfeón Universitario de la UCV, para entonces, escribí sobre algunas vivencias en mi cualidad de fanático de la agrupación coral, […]

Por Miguel Alciro Berroterán.-

Cuando los acontecimientos son inolvidables y sorprendentes, perduran los sentimientos, expresiones y recuerdos. El pasado año 2016, se conmemoraron los 40 años del accidente donde perdieron la vida los integrantes del Orfeón Universitario de la UCV, para entonces, escribí sobre algunas vivencias en mi cualidad de fanático de la agrupación coral, la cual edité para esta ocasión inspirado en el emotivo acto al cumplirse el 03 de septiembre de 2017, los 41 años de la tragedia.

A mediados de agosto, recibí el mensaje que supongo le fue enviado a todos, donde se indica que la tradicional misa del Orfeón, será a las 10:00 de la mañana, en la Iglesia San Bernardino de Siena; originalmente esta actividad se inició en la Catedral de Caracas, luego y por muchos años se vino celebrando en la Capilla del Cementerio del Este y ahora en este hermoso recinto religioso; sin duda se corrió la voz, puesto que se llenó, aunque seguramente otros llegaron al cementerio por desconocimiento del cambio, al concluir la emotiva eucaristía amenizada por los Orfeonistas de siempre y el Orfeón Universitario, nos dirigimos a la acostumbrada ofrenda floral en el panteón donde reposan los cuerpos de los orfeonistas, entre ellos, el del maestro Vinicio Adames.

Tanto en la misa como en la ofrenda, luego de cuatro décadas, es impresionante ver el rostro de nostalgia de los presentes, inclusive a algunos cantantes de la actual generación coral, nacidos posterior al año 1976, se les notaba el dolor por los compañeros que perdieron la vida por cantar, de quienes recibieron el legado para que no callaran sus voces; realmente es una vivencia extraordinaria estar ahí compartiendo con tanta gente maravillosa.

Cada 03 de septiembre, es inevitable recordar y comentar que cuando contaba con 14 años de edad, salía de la Coral Infantil “Pedro Muñoz”, donde inicié la experiencia en el canto coral y aspiraba ingresar a las filas del Orfeón “Régulo Rico”, ambas del Centro de Educación Artística “Andrés Eloy Blanco”(CEA – Guatire) y dirigidas por el Prof. Francisco Mujica Toro; ya estaba enamorado de la polifonía vocal, y mi sueño era cantar en el “Régulo Rico”, lo hice; precisamente en 1976, fecha cuando ocurrió el suceso más lamentable en la historia del movimiento coral venezolano, y me atrevo afirmar que del mundo, pues no conozco otro accidente semejante… el 03 de septiembre de 1976, cayó en la Isla Texeira del Archipiélago de Las Azores, el avión donde viajaban los integrantes del Orfeón Universitario de la Universidad Central de Venezuela, junto con su director el maestro Vinicio Adames.

Fue impresionante; recuerdo las imágenes de dolor e impotencia de muchos de sus seguidores, algo así como increíble, y la pregunta: ¿es posible una tragedia así…?. Siempre he sido fans del Orfeón Universitario de la UCV, para el año 1981, estudiaba en la Escuela de Administración y Contaduría de la UCV, luego de una consecuente lucha para ingresar a través del Movimiento “Comité de Bachilleres sin Cupo” apoyados por FCU; todos los días estaba allá peleando junto a otros compañeros por un pupitre y estudiar en la Universidad, hasta que lo logramos; en momentos, al enterarme de algún concierto del Orfeón, iba a escucharlos, dejaba todo por estar y ver al maestro Raúl Delgado Estévez dirigir magistralmente al grupo que hizo renacer las voces de la agrupación luego del accidente, el color de las voces era hermoso, impecable. Otro sueño era ingresar a sus cuerdas, ya sabía que era tenor, pero había que pasar por la audición, la cual me informaban insistentemente que era exigente y difícil; estaba convencido que podía lograrlo, a pesar de ese temor ingenuo ante el reto de acercarme a la prueba; un mediodía, hora de sus encuentros, decidí irme a la Sala de ensayos y realizar la audición, me encontraba al lado, estudiando en la Biblioteca de la UCV; salgo de la misma y cuando llego a la entrada de los pasillos que dan a los espacios internos circundantes del Aula Magna, no se qué pasó… el temor me invadió y no llegué a entrar… luego sin cantar con ellos, han sido muchas las ocasiones compartidas, muy especialmente con su ex director César Alejandro Carrillo y el actual Raúl López; así como con muchos de sus integrantes; pues sigo siendo un fiel seguidor.

El Orfeón Universitario de la Universidad Central de Venezuela fue fundado en 1943, bajo la batuta del maestro Antonio Estévez, siendo rector de la magna casa de estudios el Dr. Rafael Pizzani; hoy es el coro activo más antiguo del país, y ejemplo de constancia y profesionalismo en el canto coral, líderes del movimiento coral venezolano.

El movimiento coral venezolano es reconocido en el mundo por sus coros, directores y compositores, ocupando un sitial de honor, es por ello, que cada 03 de septiembre, los Orfeonistas de Siempre, Fundación Vinicio Adames, integrantes del Orfeón Universitario, activos y no activos, amigos, admiradores, familiares de los caídos; se reúnen, para cantar y presenciar una Misa en memoria de quienes pusieron su grano de arena para realzar la presencia del canto coral venezolano fuera de nuestras fronteras. Simplemente es un encuentro de amigos y recuerdos…

Este es un relato digno de considerar como una “Vivencia de Tradición”…

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